

El máximo invernal de superficie congelada en el Ártico en 2025 fue el menor jamás registrado
El nivel máximo de hielo marino en el Ártico de 2025 es el más bajo registrado en los 47 años que esta región está controlada por satélites, uno de los muchos efectos derivados del cambio climático, provocado por la acción humana.
A principios de año se registró el mes de enero más cálido de la historia, seguido del tercer febrero más cálido, con aumentos de las temperaturas en las regiones polares varias veces superiores a los de la media del globo.
La extensión máxima de hielo marino de 2025 se alcanzó, posiblemente, el 22 de marzo con 14,33 millones de kilómetros cuadrados, por debajo del mínimo anterior de 14,41 millones de kilómetros cuadrados establecido en 2017.
"Este nuevo récord de mínimos es un indicador más de cómo el hielo marino del Ártico ha cambiado fundamentalmente con respecto a décadas anteriores", dijo el científico investigador principal del NSIDC, Walt Meier.
"Pero aún más importante que este récord de mínimos histórico es que este año agrega otro dato más a la continua pérdida a largo plazo del hielo marino del Ártico en todas las estaciones".
Además de esto, en el polo opuesto, en la Antártida, este verano austral también ha sido especialmente crítico. El 1 de marzo el manto helado tuvo una extensión de 1,98 millones de kilómetros cuadrados, la segunda superficie más baja junto con las registradas en 2022 y 2024.
Según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unido (NOAA) y el Servicio Europeo de Cambio Climático Copernicus, la suma de las superficies heladas en los dos polos en febrero fue la más baja de la que se tiene registro.
- Círculo vicioso -
La reducción del hielo marino altera los patrones meteorológicos debido a la perturbación de las corrientes oceánicas, lo que amenaza los ecosistemas, ergo, las condiciones de vida de los humanos.
La capa de hielo ayuda a reflectar los rayos solares, por lo que una reducción de su superficie implica que los océanos absorban esa energía, calentando el agua y acelerando el ritmo del deshielo.
Esta caída del volumen de hielo abre la puerta a nuevas rutas marítimas que están en el centro del tablero del interés geopolítico de las principales naciones.
Desde que asumió el cargo este año, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha repetido su interés por hacerse con el control de Groenlandia, un vasto territorio autónomo danés rico en recursos minerales con una posición clave para el control del tráfico naval en el norte del planeta.
El año pasado fue el más caluroso del que se tiene registro. Desde mediados de 2023, sólo un mes, el de julio de 2024, la temperatura media del planeta no fue 1,5º C más alta, el umbral fijado por el Acuerdo de París para limitar el calentamiento global.
王-A.Wong--THT-士蔑報